martes, 13 de octubre de 2026
viernes, 14 de agosto de 2026
domingo, 12 de julio de 2026
lunes, 15 de junio de 2026
martes, 26 de mayo de 2026
🔼 Los Pies Negros, la tribu norteamericana del búfalo que cambió su historia con la llegada del caballo español
Aquí tienes un resumen claro de los puntos principales del artículo:
🧭 Origen y modo de vida
- Los pueblos nativos americanos, incluidos los Pies Negros, proceden de migraciones desde Asia hace miles de años.
- Los Pies Negros eran nómadas y vivían principalmente de la caza del búfalo. [El amigo d...la Cátedra]
- No practicaban agricultura (salvo tabaco para rituales), pero sí recolectaban alimentos naturales. [El amigo d...la Cátedra]
🦬 Importancia del búfalo
- El búfalo era esencial:
- Alimento (carne)
- Vestimenta y comercio (pieles)
- Herramientas y armas (cuernos, huesos)
- Uso ritual (cráneo) [El amigo d...la Cátedra]
- Su cultura quedó fuertemente asociada a la caza de este animal.
🐎 Impacto del caballo español
- Los caballos, reintroducidos por los españoles en el siglo XVI, transformaron su modo de vida:
- Permitieron cazar mejor
- Facilitaban el transporte y la expansión por las llanuras [El amigo d...la Cátedra]
⚔️ Sociedad y guerra
- Eran guerreros y la guerra otorgaba prestigio social.
- Capturar caballos o armas aumentaba el honor.
- En el siglo XIX, combatieron contra la expansión de los colonos europeos. [El amigo d...la Cátedra]
🏕️ Organización y vida cotidiana
- Vivían en tiendas desmontables, adaptadas a su vida nómada.
- División de tareas:
- Mujeres: hogar, ropa, alimentos, hijos.
- Hombres: caza, guerra, armas. [El amigo d...la Cátedra]
- Existían rituales y chamanes, como la danza del sol, vinculada a la renovación espiritual. [El amigo d...la Cátedra]
⚠️ Declive
- La caza masiva del búfalo desde 1865 perjudicó gravemente a la tribu.
- La expansión de EE. UU. provocó guerras y el debilitamiento de los pueblos nativos. [El amigo d...la Cátedra]
📊 Situación actual (contexto general)
- En 2020 había 574 tribus reconocidas en EE. UU., con unos 10 millones de personas. [El amigo d...la Cátedra]
Si quieres, puedo hacerte un resumen aún más corto o explicarlo como esquema para estudiar.
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domingo, 17 de mayo de 2026
martes, 5 de mayo de 2026
martes, 7 de abril de 2026
lunes, 19 de enero de 2026
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martes, 6 de enero de 2026
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domingo, 30 de noviembre de 2025
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jueves, 7 de noviembre de 2024
🔼 Cómo los caballos españoles cambiaron la historia de América
Hasta el segundo viaje de Colón en 1493 no hubo caballos en el continente
Hoy en día no nos sería posible imaginarnos la historia de Estados Unidos sin los recios cowboys, los apaches a caballo persiguiendo a alguna diligencia o las cargas del séptimo de caballería, como tampoco un México sin charros o una argentina sin gauchos. ¿Pero cuál es el origen de los caballos que pueblan el continente? ¿Eran originarios o fueron introducidos? Esta es, en realidad, la historia de cómo un obispo tramposo transformó, por completo, el devenir de unas tierras recién descubiertas por un almirante, de origen incierto, a las órdenes de los Reyes Católicos.
La vuelta del malón de Ángel Della Valle
Sin embargo, algunas personas desconocen que antes de la llegada de los españoles hubo équidos en el continente americano, fundamentalmente de dos tipos. Los del género hippidion, que en la mayoría de las especies tenía el tamaño de un burro actual, y que habitó en América del Sur desde el pleistoceno, hace unos dos millones y medio de años hasta su extinción en el holoceno, hace unos 8.500 años.
Y los del género Equus, estos emparentados con los caballos actuales, aunque de diferentes tamaños según la especie y que habitaron tanto en la América del Norte como en la del sur.
Este género de caballos apareció en el continente en el pleistoceno medio y se extinguió, con la mayor parte de la megafauna, al finalizar esta época, hace aproximadamente 12.000 años. Desde entonces y hasta el segundo viaje de Colón en 1493 no hubo, por tanto, caballos en el continente.
Petroglifo de caballo y jinete en Tolar, condado de Sweetwater, Wyoming (EE UU). Representación tallada por comanches o shoshonesPat Oak
Entre las múltiples instrucciones de los Reyes Católicos para preparar la segunda expedición colombina estaba el que se adquiriesen: «20 lanzas jinetas, hombres seguros y fiables, que han de ir en la Armada de D. Cristóbal Colón, y que cinco de ellos lleven dobles cabalgaduras, que sean yeguas, yendo pagados por seis meses adelantados...» También nombraron al deán de la catedral de Sevilla, Juan Rodríguez de Fonseca, (futuro obispo en numerosas ciudades), como principal encargado de los preparativos.
Este aristócrata metido a religioso era un personaje muy peculiar y que va a jugar un papel fundamental en esta historia. De él diría Fray Antonio de Guevara que era un «…muy desabrido obispo. También dicen que sois largo, prodigo, descuidado e indeterminado en los negocios que tenéis entre manos». Un personaje de mucho carácter que enseguida chocó con Colón. También consta que, aunque fue, efectivamente, un gran gestor organizando la expedición en tiempo muy corto, no dejó de beneficiarse, personalmente, de los dineros recibidos.
De ahí la cita de Guevara y la mala prensa por dedicarse a asuntos «tan mundanos», es decir, a ser un poco trilero. De esta manera, para justificar el alto coste que dedicó a la compra de los équidos solicitados por los reyes hizo desfilar una veintena de espectaculares pura sangre por el puerto del Guadalquivir en Sevilla, pero no fueron esos los caballos que embarcaría, ya que posteriormente dio el cambiazo por unos «tristes rocines» para «embolsarse la diferencia», según relata S.E. Morrison en su libro, El almirante de la mar Océana.
Hay que aclarar en este punto que, en la época, los caballos eran un bien muy preciado y que alcanzaban un alto coste, las crónicas señalan que un buen caballo «valía lo mismo que un esclavo africano», es decir, unos 2.500 maravedíes. Los más caros y los más reputados caballos de guerra en la Europa tardomedieval eran los corceles «españoles», así, cuando Morrison habla de «pura sangre», posiblemente se estuviese refiriendo a hispano árabes.
Por supuesto, dependiendo de las razas el precio no era el mismo, por lo que Rodríguez de Fonseca hizo un buen negocio y, además, sin pretenderlo, fue una decisión acertada, porque los jamelgos embarcados, no eran unos desabridos rocinantes, sino caballos marismeños, los mismos que aún se pueden ver hoy en día por la aldea del Rocío o el parque de Doña Ana. Esta raza asilvestrada, era obviamente más barata, por ser más rustica y tener mucho peor estampa, pero se trata de equinos de cascos más anchos, crines más cortas, muy robustos, resistentes a las enfermedades, de fácil doma, adaptados a una dieta muy variada y a largos periodos de sequía. En definitiva, la raza perfecta para la hercúlea tarea de conquistar un nuevo mundo.
Estos caballos andaluces fueron absolutamente fundamentales en la conquista. Sin ellos, Hernán Cortés nunca hubiese podido derrotar a los mesoamericanos. Fueron cruciales en la batalla de Centla, la primera gran batalla en la que interviene la caballería en tierras continentales y que los mayas toman por extrañas bestias, una especie de centauros ante los que huyen aterrorizados, también en las guerras con los otomíes en la confederación de Tlaxcala.
Curiosamente, la palabra Mustang también es de origen español, ya que a estos potros libres se les denominaba mesteños, término que derivó en «mustango».
Las tribus locales pronto aprendieron a domarlos y montarlos, convirtiéndose en pocas décadas en una de las caballerías ligeras más versátiles y eficaces de la época.
Fueron también los caballos de los dragones de cuera, los militares, los vaqueros y los religiosos españoles que se movían entre presidios y misiones y los primeros en colonizar «el salvaje oeste», los precursores de Marshals, militares y cowboys estadounidenses.
Sin los caballos españoles tampoco existiría el deporte nacional de México, «la charrería», una muy elaborada competencia con distintas suertes de equitación. Por cierto, que el traje de charro, el considerado atuendo nacional es de origen salamantino. (Si es que, en realidad, más que las autoridades españolas pidan perdón, las mexicanas nos deberían dar las gracias, ya que, además de idioma, religión, patrimonio histórico y un largo etc., de las tradiciones que más se sienten orgullosos los mexicanos son de origen español).
Pero volviendo a los caballos, una de las figuras míticas de argentina, el gaucho, tampoco existiría sin el caballo andaluz. El gaucho tiene incluso un día nacional, porque el 6 de diciembre de 1872 se publicó el poema narrativo de José Hernández, El gaucho Martin Fierro, que como el Pan Tadeusz de Mickiewicz para Polonia o nuestro Quijote en España, es prácticamente considerado un libro nacional.
El gaucho, como el charro o el cowboy, simbolizan valores positivos, como el coraje, la honestidad, la lealtad, la libertad y el aprecio a la naturaleza. Pero es una figura que no se puede disociar de ese robusto caballo de origen español, que, gracias a las malas artes de un religioso listillo, transformaría todo un continente.
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lunes, 28 de octubre de 2024
🔼 Las lenguas prehispánicas en América que sobrevivieron gracias a los españoles
Frente a los ataques a España y a su pasado en Hispanoamérica, las lenguas prehispánicas que han llegado hasta el día de hoy se han conservado gracias a su protección, estudio y oficialización durante la etapa española. Su desprotección y decadencia llegó, paradójicamente, con las independencias americanas
Los propagadores de la leyenda negra antiespañola, defensores de ideologías como el indigenismo, y teóricos de un genocidio contra las poblaciones originarias de América que nunca se produjo, suelen argumentar que el descubrimiento y conquista de América a partir de 1492 trajo consigo la aniquilación de las culturas y lenguas prehispánicas.
Tal información, sin embargo, no solo es falsa, sino que, además, oculta una importante verdad para la defensa de las lenguas prehispánicas que todavía se hablan en el continente hispanoamericano.
Y es que los españoles en América durante la época de los virreinatos no solo no impusieron el español, sino que normativizaron las lenguas originarias, fijaron su gramática y ortografía en alfabeto latino y, en no pocos casos, las hicieron lenguas oficiales en sus respectivos virreinatos.
Por lo tanto, la Corona española en América fue fundamental para la pervivencia de las lenguas prehispánicas, bajo cuya soberanía incluso experimentaron una expansión territorial.
Fueron los movimientos independentistas y revolucionarios que destruyeron la América hispánica los que asestaron un duro golpe a las lenguas prehispánicas y las sumieron en su decadencia.
Los gobiernos de las nuevas repúblicas independientes decretaron la oficialidad única de la lengua española, las élites criollas discriminaron y, en no pocos casos, persiguieron a los pueblos originarios protegidos hasta entonces por la Corona española (véase el caso de los mapuches, los mayas o los guaraníes) y comenzaron a reducir los espacios de las lenguas originarias.
Es el caso, por ejemplo, del náhuatl, la lengua de los aztecas. Cuando Hernán Cortés conquista el imperio mexica no solo no impone el español, sino que la nueva administración del Virreinato de la Nueva España inicia un proceso de estudio y codificación del idioma.
Se plasma la lengua en alfabeto latino, lo que facilitará enormemente su conversión en lengua franca y de prestigio, los franciscanos elaboran una primera gramática del idioma con fines evangelizadores y, finalmente, el Rey Felipe II ordena que sea la lengua oficial del Virreinato de la Nueva España.
Bajo la Corona española el náhuatl no retrocede. Todo lo contrario, alcanza nuevos territorios, y, como queda dicho, se convierte en lengua franca y de evangelización.
Será con la independencia de México cuando las élites criollas, liberadas de las leyes españolas que protegían a los pueblos indígenas, empiecen a desplazar a los pueblos originarios y a incautarles las tierras, lo que tendrá efectos devastadores para el idioma.
De forma paralela, el nacionalismo mexicano termina imponiendo el español como lengua oficial, arrinconando definitivamente al náhuatl que, pese a todo, conserva una nada desdeñable comunidad de cerca de dos millones de hablantes.
Caso similar experimentó la lengua maya, propia también de México y, en particular, de la península del Yucatán.
Hoy la lengua tiene menos de un millón de hablantes, pero, en tiempos del virreinato novohispano, los evangelizadores españoles fijaron la lengua mediante descripciones gramaticales para estudiarla y aprenderla, y servirse de ella para difundir el evangelio entre los pueblos mayas.
También se plasmaron en lengua maya leyes y códigos legales, lo que permitió a los mayas del Yucatán ejercer su derecho a estar informados de sus derechos y obligaciones, previniendo así posibles abusos.
Nuevamente, todo eso terminó con la independencia de México. Las nuevas autoridades mexicanas discriminaron a los hablantes de maya y la élite criolla comenzó un proceso de incautación de tierras, lo que provocó el levantamiento independentista de julio de 1847 en Yucatán, sangriento conflicto conocido como guerra de castas.
El caso de México es quizás paradigmático en un momento en el que su presidenta exige que España pida perdón por supuestamente haber destruido las culturas precolombinas sin reconocer la responsabilidad del Estado mexicano en la discriminación de sus poblaciones indígenas.
Un caso similar ocurre con el quechua, en Perú, el idioma de los antiguos incas. La lengua, hablada hoy por casi 8 millones de hablantes, no solo no fue arrinconada por los españoles, sino que en 1579 el virrey Francisco de Toledo le dio categoría oficial y ordenó crear en la Real Universidad de Lima una Cátedra para su estudio y promoción.
La Iglesia en el Virreinato de Perú estableció el quechua como lengua oficial de apostolado y evangelización e incluso se tradujo el catecismo al quechua para facilitar su enseñanza.
El quechua, al igual que sucedió en México con el náhuatl, se decretó como lengua oficial del Virreinato y fue la lengua de una parte importante de las élites hasta el extremo de que, tras la Constitución de Cádiz de 1812, la Proclama para su cumplimento dirigida a los súbditos de Ultramar se tradujo al quechua, al igual que ocurriría después con el acta de independencia.
Como sucedió en México, será el gobierno del Perú independiente el que elimine toda protección al quechua e imponga el español como lengua única del Estado.
El náhuatl, el maya y el quechua son tres casos paradigmáticos de cómo las lenguas prehispánicas llegaron hasta nuestros días gracias a la labor de promoción, protección y oficialización impulsada bajo la Corona española.
Y cómo su decadencia llegó, paradójicamente, cuando los países hispanoamericanos rompieron sus vínculos políticos con España y proclamaron sus repúblicas independientes controladas por élites criollas que sometieron a una parte de las poblaciones indígenas al servilismo. Sin embargo, hay otros muchos casos. Se podría citar también el idioma guaraní o el aimara.
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